Lima Provincias: destinos cercanos a la capital peruana

Hay varias Lima. La del antiguo casco colonial que es Patrimonio Cultural de la Humanidad. La de las grandes avenidas, centros financieros y comerciales. La que es arena y olas en la Costa Verde, y, claro, cómo no, la gastronómica con su sabor a tradición, atrevimiento y fusión en los mercados, en los huariques y en los restaurantes con cocinas de autor.

No son las únicas. La capital del Perú tiene muchas caras: es prehispánica en sus zonas arqueológicas como Pachacamac y la huaca Pucllana; es memoria, arte y cultura en sus magníficos museos; es noche de efervescencia y de festivo insomnio en sus barrios bohemios; es promesa de futuro para los migrantes de todas las regiones que encontraron y encuentran cobijo en sus 43 distritos.

Lima no es solo una gran ciudad. Lima es, también, un departamento o región formada por diez provincias. Un vasto y fascinante territorio que es mar y montaña, valle y cordillera, pasado milenario y explosiva biodiversidad. Un rosario de destinos por explorar. Un aventura prometedora en ciudades de barro, en caletas costeras, en pueblos rurales, en cascadas y lagunas, en montañas y nevados.

¿Qué te parece? ¡Lo sabías! ¿Te animarías a descubrir los atractivos históricos y naturales de las provincias limeñas? Si tu respuesta es sí, sigue leyéndome porque en este relato encontrarás varias propuestas para que abandones la metrópoli uno o varios días; entonces, te darás cuenta de que los encantos capitalinos van mucho más allá de sus límites urbanos.

Estos se extienden hasta los muros de piedra y barro de las construcciones prehispánicas, a las arenas de la costa desértica, a los caminos que ascienden a las cordilleras, a las aguas termales que relajan y curan, en fin, a tantísimos lugares que, muchas veces, son desconocidos por los viajeros. Eso no sucederá contigo porque en esta y en otras publicaciones te los presentaremos.

Ruta arqueológica

Pasado prehispánico, preincaico y ancestral en las provincias de Lima. Si quieres viajar miles de años para acercarte a las raíces más profundas de la cultura andina, visita Caral, la Ciudad Sagrada; Áspero, una ciudad de pescadores; Peñico, un punto de encuentro e integración entre la costa y la sierra, y Vichama, una ciudad agropesquera.

Retrocede 5000 años en el tiempo en la Ruta Caral, una aventura arqueológica que te llevará a los “centros urbanos más antiguos de América, donde se han recuperado los vestigios culturales y develado los conocimientos que dan inicio al desarrollo cultural andino, cuyo proceso trasciende hasta el imperio Inca”, como se lee en la página web de este proyecto arqueológico.

La Ciudad Sagrada, presentada a la ciencia en 1997 por la doctora Ruth Shady, fue la capital de la primera civilización de América. Esta “se formó en el área norcentral peruana hace 5000 años, entre los 3000 a 1800 años a. C.”, se precisa en la web de la Ruta Caral. En este refugio del pasado de la provincia de Barranca (a 207 km al norte de Lima), verás pirámides, plazas, templos, viviendas y talleres de adobe y piedra.

Caral —en el valle de Supe— es uno de los focos civilizadores del planeta. En este escenario geográfico se han identificado 25 centros urbanos asociados. Áspero (km 191 de la Panamericana Norte, provincia de Barranca), una zona pesquera con siete edificios piramidales escalonados, y Peñico (a 34 km de Caral, provincia de Barranca), donde convergían los pobladores de los Andes y el Pacífico, son parte de un legado monumental que te sorprenderá.

La ruta incluye a la ciudad agropesquera de Vichama (distrito de Vegueta, provincia de Huaura). Mar fecundo y valle productivo en una urbe prehispánica localizada a 162 km al norte de Lima. Aquí se imponen cinco edificios piramidales que revelan la grandeza de una cultura, cuyo descubrimiento cambiaría la visión del desarrollo andino. Así de trascendentes son los destinos arqueológicos de las provincias limeñas.

Un mar de diversión

Si te gusta el mar, escápate a las caletas pesqueras y a las playas seductoras de Cañete, Huaral, Huaura y Barranca, las provincias costeras de Lima. Ya lo sabes, en las afueras de la metrópoli disfrutarás de las arenas y las olas, de la brisa y de los atardeceres, del relax y el descanso en las aguas y en los restaurantes que ofrecen los mejores platillos de la gastronomía oceánica.

Encuentros con el Pacífico en el norte de la capital. Si te dejas guiar por la brújula y enrumbas por la Panamericana Norte, el mar de Chancay (provincia de Huaral) te dará la bienvenida en la playa Chacra y Mar (km 75, al final de la variante de Pasamayo). En este balneario de aguas inquietas te espera el Eco Truly, una comunidad krishna autosostenible, donde se siente la paz y la espiritualidad.

Con esa sensación de armonía y serenidad llegarás a El Paraíso. No te confundas. No me refiero al edén de Adán y Eva sino a uno de los destinos costeros más populares de Huacho, la capital de la provincia de Huaura (altura km 135 de la Panamericana). Su oleaje tranquilo, sus amplias orillas y los humedales cercanos —hábitat de distintas especies de aves— justifican ampliamente su nombre.

Por precaución no comas ninguna manzana durante tu estancia. No te vayan a expulsar como en el relato bíblico, aunque en esta caso no sería un gran castigo. Y es que más al norte se encuentra el circuito de playas de Barranca (entre los km 173 y 193 de la Panamericana), donde destacan Quitacalzón, la caleta Vidal, la Isla y Áspero, entre otras. A la hora de comer, exige un tacu tacu.

Adiós al norte. Cambio de rumbo. Salir de Lima capital por la Panamericana Sur hacia la provincia de Cañete para surfear y observar aves en Puerto Viejo (km 70); disfrutar de la modernidad del balneario de Asia (km 100); y comprar pescadito fresco en el muelle artesanal de Cerro Azul (km 131), antes de retornar a la «Ciudad de los Reyes» con la intención de preparar la próxima salida. ¿Te vas a la montaña?

Destinos de altura

¿En Lima no hay altura, montañas ni nieve? Es verdad y es mentira. La ciudad está en la costa, pero, en la región hay lugares a miles de metros sobre el nivel del mar. Destinos perfectos para realizar caminatas por las faldas de una cordillera, pedalear por pendientes estrechas y polvorientas, acampar cerca de una laguna y hasta ser parte de una ceremonia de tributo a la tierra.

Lima serrana y con amenazas de soroche. Lima con ichu y granizada. Lima con ofrendas a la Pachamama y a los Apus de las cordilleras de La Viuda (provincia de Canta), Raura (provincia de Oyón) y Huayhuash (provincia de Cajatambo), una cadena de montañas compartida con las regiones de Áncash y Huánuco. Sus caminos son parte de una de las rutas de trekking más famosas del planeta.

Huayhuash es un sueño y un reto para quienes aman las montañas y los circuitos pedestres. Jornadas exigentes y kilométricas en un territorio en el que no hay pueblos ni comunidades. Eres tú y tus pasos que remontan abras para llevarte a nevados imponentes, a lagunas de aguas turquesas, a campamentos sencillos en los que arrecia el viento y el frío es extremo.

Bah, no importa. El paisaje calienta el alma e impulsa a seguir andando en la cordillera en la que se encuentra el Yerupajá (6634 m), la segunda montaña más alta del Perú. Sucede lo mismo en las alturas de la reserva paisajística Nor Yauyos Cochas, un paraíso de cascadas, espejos de agua, zonas arqueológicas y pueblos campesinos en las provincias de Yauyos (Lima) y Jauja (Junín).  

¿Quieres más opciones?… La meseta y bosque de piedras de Marcahuasi (provincia de Huarochirí); los baños termales de Churín (provincia de Oyón), un destino familiar y de bienestar; el pueblo fantasma de Pampas, la “Ciudad del Fuego” de Rupac (provincia de Huaral) y un larguísimo etcétera que confirman que hay varias Limas. Esas Limas que te están esperando.

octubre 8, 2025