Proyecto Social
La otra cara de Lima: pobreza, desigualdad y necesidad
Lima Metropolitana concentra casi el 28 % de la población del país, con más de diez millones de habitantes, pero muchos de ellos viven entre carencias fundamentales. En 2024, la pobreza monetaria afecta ya al 24,6 % de la población nacional, y aunque en general ha bajado algo, en la ciudad de Lima los niveles siguen siendo elevados, sobre todo en sus distritos más vulnerables.
En los conos y distritos periféricos como Villa El Salvador, Manchay, Lurigancho, Ancón, Pucusana, Santa Rosa y Pachacámac, muchas familias carecen de acceso permanente al servicio de agua potable; en algunos casos el suministro dura sólo unas pocas horas al día.
También se sienten los déficits en alumbrado, red de desagüe y alcantarillado, calles no pavimentadas, infraestructura vial insuficiente, lo que agrava las dificultades para movilizarse.
La desnutrición crónica en menores de cinco años, aunque más concentrada en zonas rurales del país, tiene también impacto significativo en Lima urbana: enfermedades relacionadas con anemia y déficit nutricional siguen presentes.
Además, la falta de colegios adecuados en algunos distritos, aulas saturadas, falta de equipamiento y recursos, hacen que el acceso a una educación de calidad quede al alcance sólo de quienes pueden costear escuelas privadas o trasladarse lejos.
El sistema de salud pública enfrenta sobrecarga; muchos habitantes de las zonas más pobres de Lima esperan bastante tiempo para atenciones médicas básicas debido a la falta de infraestructura y personal de salud calificado, es decir hay una ausencia total del estado peruano.
Debido a estas condiciones socioeconómicas de la ciudad de Lima, hemos decidido apoyar a las comunidades más pobres, especialmente en las zonas periféricas y arenosas, donde las carencias son más evidentes. Nuestro compromiso se materializa a través de donativos dirigidos principalmente a los niños: útiles escolares, artículos de aseo, víveres como arroz, azúcar, pan, aceite, entre otros. El dinero proviene de los aportes/propinas voluntarios de los visitantes después de participar en nuestros free walking tours, así como de los ingresos generados en los tours pre-pagos.
Este proyecto social busca dar voz y acción: mostrar a los turistas una realidad que muchas veces pasa desapercibida detrás de los atractivos turísticos de Lima. Queremos sensibilizar sobre la urgencia de mejorar los servicios básicos, la educación, la infraestructura y la salud en estos sectores, al mismo tiempo que promovemos un turismo consciente, que aporte beneficios reales y duraderos a las comunidades más humildes de la capital.
De esta manera, le damos a tu viaje un rostro solidario, convirtiéndolo no solo en una experiencia cultural, sino también en una oportunidad de generar un impacto positivo en la vida de quienes más lo necesitan.


