2026: un año para viajar a otros destinos

El Perú histórico, biodiverso y turístico no se limita a los destinos conocidos a nivel mundial. Más allá del Cusco y de Lima, más allá de Arequipa y Puno, más allá del Apu Ausangate y los bosques del Manu, el país atesora un sinfín de ciudades, pueblos y comunidades que te sorprenderán por su pasado arqueológico, por su belleza escénica, por sus costumbres y su vigorosa cultura viva

Todos o varios de los lugares populares estarán en tu agenda viajera. El reto es viajar a un destino emergente o ignorado. Sí, escápate a una comunidad o a un pueblo escondido de raíces milenarias; contágiate de la alegría de una fiesta tradicional; recorre los senderos que conducen a llaqtas prehispánicas ajenas a las multitudes o a escenarios naturales que conservan su pureza.    

Atrévete a explorar más allá de lo convencional al menos un par de días. No te voy a pedir que en tus vacaciones dejes de visitar los sitios emblemáticos del Perú turístico, como Machu Picchu, el cañón del Colca, la reserva nacional de Paracas, el lago Titicaca, entre otros. No, eso nunca. La pretensión de este texto es otra. Lo que quiero decirte es que te des un tiempo para aventurarte por otras rutas.

Hay tanto por conocer en la franja costera —pienso en las playas de Huarmey en Áncash—, en la Sierra Central —te veo bailar en el valle del Mantaro y adorar al niño Jesús en las calles de Huánuco—, en la selva que es montaña y caída de agua —paso a paso hacia las cataratas de Gocta y Yumbilla en Amazonas— y, también, en las comunidades nativas de la Selva Baja.

¿Qué te parece?… ¿Es tentador?… ¿Te animarías a variar un poquito tu plan vacacional? No voy a tratar de convencerte. Solo voy a contarte mi última y reciente travesía a Huánuco, para que te des cuenta de que no exagero ni miento. Total, hay que predicar con el ejemplo y, si te planteó ir más allá, debo ser el primero en hacerlo. Así que por hoy nos olvidamos de Lima y del Cusco.

Huánuco, la ciudad de los “pata amarilla”

Quizás nunca leíste nada sobre Huánuco, la ciudad del “mejor clima del mundo” en la que se celebra la “Navidad más larga del planeta”, como afirman sin dudarlo todos los “pata amarilla”. Así son llamados cariñosamente los nacidos en esta tierra soleada a 1880 m s. n. m. y a 360 km al noreste de Lima. Desde la capital del país se accede por vía terrestre (10 h) y aérea (50 min).

Fue el mariscal Andrés A. Cáceres, “El Brujo de los Andes”, quien se percató de que los pies o el calzado utilizado por los voluntarios huanuqueños que se unían a la Campaña de la Breña, estaban cubiertos por el arcilloso polvo amarillo de su lugar de origen. Aquellos valientes, como tantos otros peruanos de la Sierra Central, fueron el último bastión de resistencia frente a los invasores chilenos en la Guerra del Pacífico.

El apelativo se mantiene hasta hoy y es motivo de orgullo para los hijos de “La Muy Noble y Leal Ciudad de los Caballeros de León de Huánuco”, fundada originalmente en la Pampa de Huánuco o Huánuco Viejo por Pedro Gómez de Alvarado y Contreras el 15 de agosto de 1539. En aquel momento, el comandante español no imaginó que una serie de factores obligarían la “mudanza” de la naciente urbe.

Por exceso de confianza o desconocimiento, Gómez de Alvarado no previó la resistencia incaica encabezada por Illathupa. Y es que en el lugar donde los ibéricos se asentaron, se encontraba la capital del Chinchaysuyo, una de las cuatro regiones del Tawantinsuyo. Esta magnífica llaqta de los “Hijos del Sol” es uno de los atractivos del distrito de La Unión (provincia de Dos de Mayo).

La hostilidad sumada al clima poco amigable y a los 3650 m s. n. m., motivaron el primer traslado o “mudanza” al valle del Pillco o del río Huallaga en 1541. Dos años después, las guerras civiles entre los conquistadores motivarían el traslado definitivo a la ubicación actual. La refundación fue realizada por el capitán Pedro de Puelles el 2 de febrero de 1543. Luego se convertiría en el corregidor de Huánuco.

Una región que te sorprenderá

Huánuco es la capital de la región del mismo nombre. En sus 11 provincias hay mucho por conocer. Líneas arriba mencionamos a Dos de Mayo, donde se encuentra la zona arqueológica de Huánuco Pampa. Arquitectura inca monumental lejos del Cusco, ciudad a la que estaba conectada por el Qhapaq Ñan, la fabulosa red vial que trazaron los incas en su inmenso territorio.

Edificada en la segunda mitad del siglo XV por orden de Tupac Yupanqui —el décimo gobernante del imperio—, en la capital del Chinchaysuyo se levantaron “cerca de 4000 estructuras que se agrupan en 8 sectores delimitados por calles y pasajes amurallados”, se describe en la ficha del Inventario de Recursos Turísticos del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur).

Cambio de escenario. Historia milenaria en la cueva de las Catorce Ventanas de Lauricocha, en la provincia del mismo nombre. En estas sombrías oquedades cercanas a una vistosa laguna a 4050 m s. n. m., el antropólogo Augusto Cardich encontró en 1958, 11 esqueletos humanos (7 adultos y 4 niños) que al ser estudiados revelarían algo asombroso.

Lauricocha, a cuatro horas de la capital regional, era la “Cuna del hombre más antiguo de América”. La razón: los estudios determinaron que los restos tenían aproximadamente 10 000 años. Un auténtico viaje a las semillas de la civilización. Una experiencia que se prolonga en el templo de las Manos Cruzadas de Kotosh y en los “rascacielos” yarowilcas del distrito de Tantamayo (provincia de Huamalíes).

Kotosh, a seis kilómetros del centro de Huánuco, es uno de los templos más antiguos del Perú y América (1800 a. C.). Aquí, arqueólogos japoneses descubrieron entre 1958 y 1963, dos pares de manos hechas de barro que representan la dualidad andina. Otros destinos. Otros bastiones del pasado: los edificios de hasta cinco pisos erigidos con piedra y barro entre los siglos X y XIV.

Huánuco de lo histórico a lo natural

Mirar hacia arriba, siempre hacia arriba para admirar la obra de los yarowilcas, una cultura preincaica que floreció en los Andes Centrales. Hábiles arquitectos, ellos levantaron “rascacielos” que cumplían funciones urbanas, militares, religiosas y administrativas. El llamado Castillo de Susupillo, con sus cinco plantas y 16 habitaciones, es el edificio prehispánico más alto de esta parte del mundo.

Así de importantes son los atractivos de Huánuco; entonces, porque no aventurarse en sus caminos que no solo conducen a zonas arqueológicas. Su geografía contrastante te permitirá retar senderos de altura en las faldas de la cordillera de Huayhuash (provincia de Lauricocha) y, también, explorar los bosques de selva alta en el Parque Nacional Tingo María (provincia de Leoncio Prado).

Por la belleza de sus nevados y lagunas, Huayhuash, una cadena de montañas compartida con las regiones Lima y Áncash, es un destino ineludible para los andariegos. Aquí, más allá de las distancias, la severidad del clima y la exigencia de la ruta, cada paso es un triunfo y cada visión de la cordillera un premio a tu esfuerzo, además de un aliciente para continuar en la ruta.

Del frío y la blancura de la nieve, al calor y al verdor del parque nacional Tingo María, un área protegida que es el hábitat de 291 especies de aves, 76 de mamíferos y alrededor de 650 tipos de plantas. Un refugio de vida a tan solo tres horas en auto desde la ciudad de los “Caballeros de León”, en un trayecto en el que notarás nítidamente el cambio geográfico al cruzar el ya mítico túnel Carpish.

Espero que ahora comprendas la importancia de buscar otros destinos. El Perú tiene demasiado que ofrecer. Por eso es necesario escapar hacia otros lugares, como la capital regional con el “mejor clima del mundo” —por sus días casi siempre soleados— y la “Navidad más larga del planeta”, gracias a las cofradías de negritos que adoran y danzan para el niño Jesús hasta mediados de enero. ¡Te animas a verlos y acompañarlos!

febrero 18, 2026