Lima: lugares sorprendentes para ir de compras

«De todo como en botica, es una frase que encaja con la experiencia turística que te espera en Lima, la metrópoli fundada el 18 de enero de 1535 con el nombre de “Ciudad de los Reyes”. No es una exageración ni un exceso de entusiasmo afirmar que en la capital peruana —la única en Sudamérica que mira y se encuentra con las aguas del Pacífico— te quedarás sorprendido por lo que verás y vivirás.

En Lima hay historia, cultura y tradición. En Lima se come bien y se jaranea de lo lindo. En Lima se explora el pasado y el presente. En Lima se siente lo andino, lo hispano, lo mestizo y lo cosmopolita. De eso te darás cuenta al recorrer los barrios de una urbe que es un resumen del Perú, en las calles de una ciudad que aprenderás a querer y que, también, a veces, solo algunas veces, odiarás un poquito.

No hay destinos perfectos. En mi capital encontrarás de lo bueno y de lo malo. Lo primero, disfrútalo; de lo segundo aléjate y protégete. Alarmas encendidas. Ojos bien abiertos. Se precavido y, como decimos los limeños, nunca te regales. Así que evita los barrios “picantes” (peligrosos), movilízate en taxis de aplicación, cuida siempre tus pertenencias y trata de llevar solo lo justo y necesario.

La advertencia está hecha. Soy absolutamente sincero y no pretendo tapar el sol con un dedo; además, cuando hice referencia a que en Lima hay de todo como en botica, ese todo incluía el “lado oscuro” de las “Tres Veces Coronada Villa”, el cual —hay que decirlo también— no opaca los encantos de su Centro Histórico ni disminuyen los exquisitos sabores de sus restaurantes ni la frescura de sus playas.

Ah, tampoco opaca el fulgor de sus centros y áreas comerciales. Lima de ofertas y de las tres B (bueno, bonito y barato). ¿Te sorprende? ¿No lo sabías? ¿Nadie te lo había contado? Paciencia, antes de revelarte los mejores lugares para que realices un tour de compras en la capital, déjame hacerte unas preguntas: ¿Qué buscas? ¿Qué necesitas: ropa, tecnología, tal vez recuerditos y artesanías? 

Vístete en Gamarra

Si quieres vestir con prendas maden in Perú. Si quieres encontrar desde interiores hasta vestidos de gala. Si quieres pasar horas de horas recorriendo tiendas y galerías, la zona comercial de Gamarra es tu lugar. Este emporio de la moda en el bravo y popular distrito de La Victoria, se consolidó como un bastión de la confección y el arte del diseño en la década del 70 del siglo pasado.

Pero sus raíces son aún más antiguas. En la agonía del siglo XIX y el advenimiento del XX, surgieron las primeras fábricas textiles en el jirón Gamarra y en avenidas aledañas como las actuales Aviación y 28 de Julio. En los años 50, la llegada de migrantes de distintas regiones del país dinamizaría la actividad comercial en la “Rica Vicky”, como se le conoce coloquialmente al distrito capitalino.

Con esfuerzo y tenacidad, los emprendedores construirán el mayor centro textil y de confecciones del Perú y Sudamérica. La ropa de Gamarra rebasa las fronteras, vendiéndose en distintas partes del continente. La clave del éxito es la permanente innovación —en las galerías encuentras las últimas tendencias de la moda—, la durabilidad de las prendas y la excelente relación entre calidad-precio.

Si deseas renovar tu vestuario en plena travesía, escápate al emporio victoriano. Este se encuentra a menos de 5 km del Centro Histórico. Desde el parque Kennedy de Miraflores, la distancia aproximada es de 9 km. La Línea 1 del Metro de Lima te dejará a un paso de tu destino (baja en la estación Gamarra). En este enlace tendrás información sobre los servicios del llamado tren eléctrico.

Por tu comodidad visita el Damero de Gamarra en la mañana o en las primeras horas de la tarde. No te recomiendo ir en la noche ni llevar demasiado efectivo (se aceptan tarjetas y otras formas de pago). Entre el “mar” de galerías resaltan El Rey, San Pedro, GAMA Moda Plaza, Santa Lucía, La Quinta y el centro comercial Cánepa, donde, además, podrás degustar los sabores del restaurante 7 Sopas.

Polvos Azules: donde encuentras de todo

En 1981 el casco antiguo de Lima estaba invadido por vendedores ambulantes que ofrecían desde alimentos hasta electrodomésticos. Ante la caótica situación, el alcalde metropolitano, Eduardo Orrego, reubicó a los comerciantes en un sencillo campo ferial, levantado en una explanada cercana al río Rímac y al Palacio de Gobierno. Hoy ese lugar es la alameda Chabuca Granda.

El campo ferial fue bautizado como Polvos Azules, un nombre que deviene de la época colonial. En esa área de la vieja Lima se teñía el cuero de cabra con añil, un polvo azul. Se sabe que, en 1574, el español Gaspar de los Reyes fue el precursor de esa actividad. Y si bien los comerciantes reubicados no se dedicaban a esos menesteres, la antigua denominación perdura hasta ahora.

Esta no ha cambiado por más que el campo ferial original ya no existe. En 1997 un incendio convertiría en cenizas una de las áreas comerciales emblemáticas de la metrópoli porque en sus puestos se conseguía de todo. Desde ropa y zapatillas de marcas internacionales (algunas originales, otras alternativas), hasta lo último en tecnología (televisores, cámaras, celulares), pasando por perfumes, licores y hartas películas piratas.

Después del trágico incendio, los vendedores se organizaron y construyeron el centro comercial Polvos Azules en las cuadras 2 y 3 del Paseo de la República (La Victoria), la vía que une el Centro Histórico con San Isidro, Miraflores y Barranco, entre otros distritos. Su céntrica ubicación y fácil acceso (aborda los buses del Metropolitano) lo convierten en una interesante opción para un tour de compras.

Anímate a recorrer todos los pasajes de «polvos». Te quedarás boquiabierto con los productos que se ofrecen a precios muy competitivos. No solo eso, si tu computadora, tableta, celular o cámara fotográfica se descompuso en el viaje, los técnicos del centro comercial hallarán una manera de repararla. Antes de salir de compras te doy un consejo: no peques de confiado. No te vayan a dar gato por liebre.

De compras en Miraflores y Barranco

Si estás en Miraflores, San Isidro o Barranco y quieres comprar un souvenir bien peruano, no tendrás que movilizarte hasta el Centro Histórico ni a los mercados indios de la avenida La Marina (distrito de Pueblo Libre). Bastará con que camines unas cuantas cuadras desde el parque Kennedy o Central para que te “pierdas” en el color y creatividad de las galerías y tiendas especializadas en el arte popular.

Entre las cuadras 52 y 55 de la avenida Petit Thours te espera el bulevar Artesanal de Miraflores. Son 14 galerías que albergan a más de 1500 artesanos, como se informa en Visita Miraflores. En tu recorrido verás y podrás adquirir “trabajos hechos en talla de madera, textiles, cerámica, mates burilados, joyería, platería, retablos, entre muchas otras piezas…” que te deslumbrarán.

Si la artesanía no es tu único interés, enrumba hacia Larcomar. Inaugurado el 27 de noviembre de 1998, es un ícono turístico y comercial de Lima. Construido en un acantilado costero, sus vistas de la bahía de Lima, sus tiendas exclusivas, sus cines, sus restaurantes y cafés, lo convierten en una excelente alternativa para pasar una jornada distendida frente al Pacífico.

No muy lejos de Larcomar, en el bohemio distrito de Barranco, podrás visitar un rosario de galerías de arte. Si eres coleccionista o te interesa conocer las nuevas tendencias, te recomiendo visitar Dédalo, arte y artesanía; Wu Galería; el centro cultural Cholo Terco, y la tienda Artesanos Don Bosco, donde verás los trabajos de los jóvenes que aprendieron un oficio en los talleres de la Operación Mato Grosso.

Lima de compras y buenos precios porque, como escribimos al inicio, en mi tierra hay de todo como en botica. Solo es cuestión de explorar las múltiples caras de una urbe habitada por más de 10 millones de personas nacidas aquí o provenientes de otros lugares de la costa, la sierra y la selva. Esa fusión multicultural es la que le da un matiz único e incomparable a la “Ciudad de los Reyes” en la que nunca vivió un rey.

febrero 27, 2026